jueves, 16 de enero de 2014

CANCER Y REFLEXOLOGIA
(ojo, siempre hay que tener seguimiento médico)
Los beneficios de las terapias naturales en oncología, y en enfermedades severas o crónicas son cada vez mejor conocidos. Hoy, existen evidencias científicas y fuentes oficiales que revelan los beneficios de la reflexología, (y de otras terapias naturales como la hipnoterapia) y explican como actúan y ayudan a las personas con cáncer. Aunque los pacientes no suelen recibir información acerca de sus beneficios por parte de sus médicos, aumenta rápidamente el numero de personas que, conjuntamente con sus tratamientos de quimioterapia o de radioterapia, o con su cirugía, eligen una(s) terapias) natural(es). Ante todo, son los propios testimonios de estas personas que demuestran la eficacia de estas terapias. Si el estrés nos afecta a todos, impacta particularmente a las personas que sufren de una enfermedad grave, tanto a nivel emocional como a nivel físico: hoy, la ciencia y la medicina nos demuestran como elestrés afecta también el buen funcionamiento del sistema inmunológico, y puede ser el origen o parte del origen de muchas enfermedades. La
no cura del cáncer, pero es una herramienta potente contra el estres. Proporciona además al paciente en oncología una manera natural de aliviar muchos de los efectos secundarios de sus tratamientos oncológicos convencionales, (quimioterapia, radioterapia, cirugía), extremadamente agresivos. La reflexología, o reflexoterapia, da al paciente una mejor calidad de vida, ayudándole en: Liberar los opioides fabricados naturalmente por el cuerpo: las endorfinas (o morfina endógena), que: tienen un efecto analgésico (contra el dolor), procuran una sensación de bienestar profundo, potencian las funciones defensivas del sistema inmunitario Disminuir la ansiedad, la depresión Mejorar la calidad del sueño Combatir los problemas digestivos (nauseas, estreñimiento, diarrea, pesadez digestiva..) Aumentar el apetito Facilitar los desbloqueos energéticos y elevar el nivel de energía Re-encontrar un estado de relajación y de equilibrio necesario para la recuperación física, mental, y emocional.