domingo, 23 de junio de 2013
LA CURA DE LIMON
El limón es un fruto especialmente interesante como depurativo. Ayuda al organismo a eliminar desechos metabólicos.
También es una excelente fuente de vitamina C, bioflavonoides y sales minerales.
Hay muchas leyendas absurdas en torno al limón. Examinemos algunas:
1.- Tomar jugo de limón destruye el esmalte dental.- esto sería cierto si dejásemos los dientes sumergidos en jugo de limón puro durante algunas horas. Y esto no es comparable al acto de tomar jugo de limón. La duración del contacto no es suficiente como para destruir el esmalte dental. Además, también se puede sorber con una pajita o popote con lo cual se solventan las dudas.
2.- El jugo de limón produce acidez gástrica.- todo lo contrario. El limón aporta numerosos elementos alcalinos (lo contrario de ácido) al descomponerse en el estómago. Es útil para tanto para personas con acidez como, incluso, para personas con úlceras gástricas.
3.- El jugo de limón se "come" los glóbulos rojos.- esto es una solemne estupidez.
Dicho lo anterior, hay que destacar que el limón ha sido y es una recomendación muy interesante de la medicina naturista desde el siglo XIX y se utiliza de muy diversas e interesantes formas en la farmacopea popular de diferentes culturas. La recomiendan especialmente para el reumatismo, exceso de ácido úrico, "impurezas de la sangre", catarros crónicos y muchísimas más. En general se tiene a la cura de limón como una forma de liberar al organismo de los obstáculos que impiden su curación en infinidad de afecciones.
Voy a describir aquí tres curas de limón clásicas. Las dos primeras las he recomendado muchas veces y siempre han producido resultados muy positivos proporcionando a los pacientes una gran sensación de bienestar. La tercera cura de limón es más larga y, por ese motivo, tampoco he seguido a muchos pacientes que la hayan hecho.
CURA DE LIMÓN (versión muy corta):
Durante 7 días se toma el jugo de 3 limones en ayunas y el de otros 3 antes de dormir. Es especialmente interesante para ayudar a curar enfermedades agudas. Esto incluye, naturalmente, resfriados y gripes. Los pacientes notan una mejor recuperación y ausencia de astenia postgripal.
CURA DE LIMÓN (versión corta):
Primera semana: tomar cada día el jugo de 3 limones.
Segunda semana: tomar cada día el jugo de 5 limones.
Tercera semana: tomar cada día el jugo de 7 limones.
Cuarta semana: tomar cada día el jugo de 5 limones.
Quinta semana: tomar cada día el juog de 3 limones.
Las tomas pueden dividirse en dos, especialmente las semanas de siete limones diarios. Pero siempre hay que tomarlo en ayunas, sin otros alimentos acompañantes. Esperar 15 minutos antes de tomar otros alimentos.
CURA DE LIMÓN (versión larga):
Primera etapa:
Primer día: tomar el jugo de un limón por la mañana, en ayunas.
Segundo día: tomar el jugo de dos limones.
Tercer día: tomar el jugo de tres limones.
Hasta el décimo día: añadir cada día el jugo de un limón más.
Del 11º al 20º día: se disminuye cada día un limón hasta tomar sólamente el jugo de un limón el día 20.
Segunda etapa:
Primer día: se toma el jugo de dos limones, puro y en ayunas.
Segundo día: 4 limones.
Tercer día: 6 limones.
Hasta el décimo día: se aumentan cada día dos limones hasta que el día 10 se toma el jugo de 20 limones.
Del 11º al 20º día: se disminuye de dos en dos limones hasta tomar el día 20 el jugo de dos limones.
Completada esta segunda etapa, que se inicia inmediatamente después de terminar la primera, no se vuelve a tomar limón hasta que hayan transcurrido 4 meses. Después se inicia la
Tercera etapa:
Primer día: se bebe el jugo de 3 limones.
Segundo día: 6 limones.
Tercer día: 9 limones.
Hasta el décimo día: se aumentan cada día 3 limones hasta tomar el décimo día el jugo de 30 limones.
Del 11º al 20º día: se disminuyen de 3 en 3 hasta llegar el día 20 a tomar el jugo de 3 limones.
La duración total de estas 3 etapas es de 6 meses. Una vez concluido el tratamiento se repite otra vez comenzando desde la primera etapa. Así se completa un año de tratamiento (aunque en realidad sólo se toma limón durante 4 meses).
Es una cura que se recomienda para gran número de enfermedades crónicas.
También conviene tener presente una máxima de la medicina naturista: cuando una enfermedad crónica comienza a curarse suele producir síntomas y molestias similares a una reactivación. Esto se interpreta como una señal de que la enfermedad regresa a su fase aguda y, continuando el tratamiento, puede llegar a desaparecer. Al fin y al cabo no deja de ser cierto que los signos y síntomas de una enfermedad aguda representan el esfuerzo que el organismo hace para curarse.
jueves, 20 de junio de 2013
La respiración
Respirar es una de las formas más efectivas de cargarse de energía. La intensificación de la respiración provoca corrientes energéticas que fluyen a través de células, tejidos y miembros. Sirve para expandir el campo energético, que es también el campo protector. Pero hemos aprendido, en el tipo de sociedad en que vivimos, a contener la respiración al menor cambio o acontecimiento en nuestras vidas. Contenemos la respiración incluso al variar de postura: cuando nos ponemos de pie o nos sentamos o nos inclinamos, al hacer ejercicio físico, al vestirnos, al escuchar, al pensar, al coger un peso. Luego, al acabar nuestra acción, incapaces de resistir más, suspiramos. Interrumpimos la respiración cuando sentimos cualquier emoción. Tanto es así, que cuando algo es muy emocionante decimos que "corta la respiración".
a) Los niveles de "la bota" y la respiración
Como hemos visto, el nivel que alcanza "la Bota" depende principalmente de la respiración (y de mantener retraído el vientre). Con el fin de conseguir que la base de "la Bota" se mantenga por encima de la cabeza, trabajo con tres tipos de respiración: intensiva, permanente y expresiva. Las tres son indispensables para tal fin.
Para mantener nuestro organismo energéticamente sano, debemos reeducarnos para respirar continuamente, sin ninguna interrupción o bloqueo.
b) Respiración intensiva
Es todo tipo de respiración profunda y consciente, especialmente la respiración completa, es decir, una respiración profunda, en la que se contrae el vientre y se adelanta la pelvis al mismo tiempo, en la exhalación, y se retrae la pelvis en la inhalación, manteniendo el vientre retraído, relajadamente, todo el tiempo, hasta que se convierta en un hábito natural. De esta forma levantaremos algo la base de "la Bota".
c) Respiración permanente
Esta forma de respirar es la más importante para mantener "la Bota" alta. Consiste en respirar sin interrupción, como hace cualquier perro o gato que esté sano. Es posible sólo si lo hacemos de forma suave y ligera. Tenemos que aprender, o enseñarle a la persona con la que trabajamos, a movemos, sentarnos, levantarnos, tumbarnos, andar, vestirnos, pensar, etc., sin dejar de respirar y tomar conciencia de las muchas veces que la interrumpimos durante el día.
d) Respiración expresiva
Este tipo de respiración no es más que una exageración de la respiración permanente y se usa en los estados de excitación.
Tenemos que acostumbramos a reaccionar a cualquier emoción respirando aceleradamente (como lo haría un chimpancé excitado). Esto puede substituir la risa, el llanto o los gritos, y expresar, incluso más auténticamente, cualquier emoción. Carga el cuerpo de energía y al mismo tiempo relaja las tensiones y la musculatura.
Mientras trabajas con tu compañero/a fíjate atentamente en su respiración y usa las diferentes clases de toques y masajes para educar al organismo a reaccionar con la respiración expresiva al dolor, al nerviosismo y al placer, en lugar de bloquearla ante cualquier emoción.
e) Cómo retraer el vientre
Como hemos dicho antes, ejercitamos la retracción del vientre con la respiración intensiva, y podemos continuarla practicando la respiración permanente. Otra forma sería la de variar la manera habitual de movernos y de cambiar las posturas del cuerpo, aprendiendo a iniciar cada movimiento retrayendo primero el vientre y continuar moviéndonos siempre con el vientre) relajadamente contraído.
Cuando se contrae apropiadamente, los músculos y órganos internos están relajados, blandos y sin tensiones y la corriente energética de la pelvis fluye libremente. El placer en las relaciones sexuales es mayor que cuando el vientre está hinchado y endurecido. Cuando te acostumbres a tener el vientre contraído y respirar simultáneamente, intenta también orinar y defecar de ese modo.
Repito que, con el vientre contraído, la base de "la Bota" sube fácilmente con sólo respirar ligera y permanentemente.
f) Cómo protegerse
Es sabido que los curanderos mueren jóvenes y con muchos problemas de salud. Esto no es una ley natural, sino el resultado de vivir en una sociedad represiva. La mayoría de los curanderos pertenecen al grupo de los hipersensibles, y como tales sienten, oyen y ven cosas que otras personas no pueden; cosas que producen estados emocionales cuya expresión se ven obligados a reprimir, y lo hacen, sobre todo, conteniendo la respiración. Como tantas otras personas hipersensibles, curanderos y médiums, no respiran adecuadamente y tienen la base de "la Bota" en un nivel de emergencia. Carecen de campo protector y el campo de la salud lo tienen contraído. Cuando tratan a gente enferma y les cargan de energía, van debilitándose cada vez más y adquieren fácilmente los problemas de la gente a la que intentan curar. Algunos aprenden a protegerse creando un campo protector en su imaginación, pero éste no dura mucho y "la Bota" vuelve a bajar, alejándolo. La única protección efectiva que he encontrado hasta ahora es mantener "la Bota" continuamente por encima de la cabeza e intensificar conscientemente la respiración, manteniendo el vientre retraído mientras se trabaja.
Respirar es una de las formas más efectivas de cargarse de energía. La intensificación de la respiración provoca corrientes energéticas que fluyen a través de células, tejidos y miembros. Sirve para expandir el campo energético, que es también el campo protector. Pero hemos aprendido, en el tipo de sociedad en que vivimos, a contener la respiración al menor cambio o acontecimiento en nuestras vidas. Contenemos la respiración incluso al variar de postura: cuando nos ponemos de pie o nos sentamos o nos inclinamos, al hacer ejercicio físico, al vestirnos, al escuchar, al pensar, al coger un peso. Luego, al acabar nuestra acción, incapaces de resistir más, suspiramos. Interrumpimos la respiración cuando sentimos cualquier emoción. Tanto es así, que cuando algo es muy emocionante decimos que "corta la respiración".
a) Los niveles de "la bota" y la respiración
Como hemos visto, el nivel que alcanza "la Bota" depende principalmente de la respiración (y de mantener retraído el vientre). Con el fin de conseguir que la base de "la Bota" se mantenga por encima de la cabeza, trabajo con tres tipos de respiración: intensiva, permanente y expresiva. Las tres son indispensables para tal fin.
Para mantener nuestro organismo energéticamente sano, debemos reeducarnos para respirar continuamente, sin ninguna interrupción o bloqueo.
b) Respiración intensiva
Es todo tipo de respiración profunda y consciente, especialmente la respiración completa, es decir, una respiración profunda, en la que se contrae el vientre y se adelanta la pelvis al mismo tiempo, en la exhalación, y se retrae la pelvis en la inhalación, manteniendo el vientre retraído, relajadamente, todo el tiempo, hasta que se convierta en un hábito natural. De esta forma levantaremos algo la base de "la Bota".
c) Respiración permanente
Esta forma de respirar es la más importante para mantener "la Bota" alta. Consiste en respirar sin interrupción, como hace cualquier perro o gato que esté sano. Es posible sólo si lo hacemos de forma suave y ligera. Tenemos que aprender, o enseñarle a la persona con la que trabajamos, a movemos, sentarnos, levantarnos, tumbarnos, andar, vestirnos, pensar, etc., sin dejar de respirar y tomar conciencia de las muchas veces que la interrumpimos durante el día.
d) Respiración expresiva
Este tipo de respiración no es más que una exageración de la respiración permanente y se usa en los estados de excitación.
Tenemos que acostumbramos a reaccionar a cualquier emoción respirando aceleradamente (como lo haría un chimpancé excitado). Esto puede substituir la risa, el llanto o los gritos, y expresar, incluso más auténticamente, cualquier emoción. Carga el cuerpo de energía y al mismo tiempo relaja las tensiones y la musculatura.
Mientras trabajas con tu compañero/a fíjate atentamente en su respiración y usa las diferentes clases de toques y masajes para educar al organismo a reaccionar con la respiración expresiva al dolor, al nerviosismo y al placer, en lugar de bloquearla ante cualquier emoción.
e) Cómo retraer el vientre
Como hemos dicho antes, ejercitamos la retracción del vientre con la respiración intensiva, y podemos continuarla practicando la respiración permanente. Otra forma sería la de variar la manera habitual de movernos y de cambiar las posturas del cuerpo, aprendiendo a iniciar cada movimiento retrayendo primero el vientre y continuar moviéndonos siempre con el vientre) relajadamente contraído.
Cuando se contrae apropiadamente, los músculos y órganos internos están relajados, blandos y sin tensiones y la corriente energética de la pelvis fluye libremente. El placer en las relaciones sexuales es mayor que cuando el vientre está hinchado y endurecido. Cuando te acostumbres a tener el vientre contraído y respirar simultáneamente, intenta también orinar y defecar de ese modo.
Repito que, con el vientre contraído, la base de "la Bota" sube fácilmente con sólo respirar ligera y permanentemente.
f) Cómo protegerse
Es sabido que los curanderos mueren jóvenes y con muchos problemas de salud. Esto no es una ley natural, sino el resultado de vivir en una sociedad represiva. La mayoría de los curanderos pertenecen al grupo de los hipersensibles, y como tales sienten, oyen y ven cosas que otras personas no pueden; cosas que producen estados emocionales cuya expresión se ven obligados a reprimir, y lo hacen, sobre todo, conteniendo la respiración. Como tantas otras personas hipersensibles, curanderos y médiums, no respiran adecuadamente y tienen la base de "la Bota" en un nivel de emergencia. Carecen de campo protector y el campo de la salud lo tienen contraído. Cuando tratan a gente enferma y les cargan de energía, van debilitándose cada vez más y adquieren fácilmente los problemas de la gente a la que intentan curar. Algunos aprenden a protegerse creando un campo protector en su imaginación, pero éste no dura mucho y "la Bota" vuelve a bajar, alejándolo. La única protección efectiva que he encontrado hasta ahora es mantener "la Bota" continuamente por encima de la cabeza e intensificar conscientemente la respiración, manteniendo el vientre retraído mientras se trabaja.
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